Literatura

Mi hermoso pueblito (El mago 2)

Jueves, Julio 19, 2007

No tenía nada para hacer el maravilloso mago del circo “Viajes Siderales”, y eso era a causa del lugar en el cual habían anclado. La situación era tensa: los animales se desafiaban constantemente, e incluso intentaban domar a los domadores, aquellos majestuosos seres carecientes de libre albedrío. Los enanos comenzaron a usar zapatos de plataforma mientras la mujer barbuda se compraba Gilletes de oferta. Los monos comenzaron a actuar en serio, mientras los trapecistas y equilibristas se quejaban de nuevas fobias a las alturas.

El mago intentó

Por todos los medios

Realizar milagros que terminaron siendo

Sólo ilusiones ópticas para él mismo.

Con contarles que tomó un huevo, se lo comió (sin cocerlo) y luego se jactaba de haber logrado un impresionante acto de magia, en el cuál “podía desmaterializar seres vivos enfrascados”. Por culpa de eso lo tildaron de abortista.

No sólo eso, también tuvo la loca loca idea de intentar hacer maullar a un perro… pero sólo logró hacerlo mugir, lo cuál resultó deprimente para nuestro archimalo, quien no pudo vivir al fracaso como experiencia, y decidió terminar con su vida antes de que anochezca.

Triste es la historia del mago, del cuál no sé más que esto que estoy contando. Simplemente soy narrador de un mito en mi pueblo. Simplemente soy el que puede hablar por boca de ganso.

Antes de que anochezca, el mago, absorto por los hechos en la caótica-circense carpa, decidió retirarse del establecimiento carpal para  poder recorrer el pueblo en el cual la pseudo pirámide de tela había permanecido desde la mañana de aquel lunes.

Siempre es lunes, cuando comienza la semana, y nos damos cuenta cuánto falta para que llegue el viernes. Son ciento veinte horas de sufrimiento. Por dios! Sálvennos ahora.

Así, se dio el lujo de circular recto por la calle principal del pueblo, sólo para encontrarse con calles vacías, abandonadas. Triste es el escenario en mi pueblo cuando llegan desconocidos. Nosotros no toleramos las invasiones y preferimos ignorar a los intrusos a tolerar sus estúpidas historias. Preferimos crearlas nosotros mismos en base a ellos.

En su paseo, tranquilo, se imaginó las distintas formas en las cuáles podía llevar a cabo un suicidio. Encontró trescientas nueve formas, y una última: apuñalarse con el tallo de un Jazmín.

¡Magnífica idea! El paseo había rendido sus frutos. Y todo esto resultó ser terriblemente perturbador. Un suicidio con un tallo de Jazmín? Se tornaría realmente difícil para cualquier persona.

-Yo soy un mago, o al menos, el mejor- pensó nuestro visitante, y prosiguió el trayecto circulando recto.

Indefectiblemente llegó a la plaza central. Nosotros tenemos una plaza llamada “El Retorno” en el centro de nuestro pueblo. Bah, en realidad, así la llamo yo. No tiene nombre, o, en realidad, tiene varios nombres. En realidad, el nombre se lo puse yo. Bah, en realidad, cada uno le pone el nombre que tiene.

Así, en El Retorno, se encontró con el hombre más anciano del pueblo. Este tipo es realmente impresentable, aunque es el gran narrador de nuestro humilde pueblo. El es un indigente que duerme en la plaza. No sé cómo subsiste puesto a que nadie lo tolera, y supongo que nadie le da comida. También sé que no roba… Por alguna extraña razón no se muere.

-Qué tal forastero- dijo el viejo sucio.

-Hola señor! Un gusto conocerlo en el último día de mi vida- le dijo el triste mago.

-No diga eso. Nunca es el último día en la vida de nadie. Siempre son los primeros.- comentó el apático indigente.

-Disculpe, no quiero incomodarlo…- Moduló el mago.

-No hay problema, escucho esto más seguido de lo que te imaginás. Es que este pueblo chupa vidas.- le comentó el viejo sucio mientras se rascaba la ingle.

-¿Ah, sí? Mire usted. Ya que estamos, estoy en busca de Jazmines. Por dónde puedo conseguir en este populoso pueblo?- Cuestionó el desesperado Ilusionista.

Mientras reía estrepitosamente y emanaba un dulce aroma a vino tinto de tetra-brick, el viejo le comentó al mago: - Acá los Jazmines han muerto, todos. Y yo creo que es el peor augurio. La gente es temerosa y yo subsisto como puedo. Le recomiendo pensar bien qué hacer. Si suicidarse acá, o suicidarse con Jazmines. Los Jazmines pueden ser hermosísimos y dulces, suaves, o asesinos sanguinarios y violentos.-

-Lo tendré en cuenta, aunque no sirvo para nada, para nada de lo que debería servir. Simplemente déjenme morir- Dijo el mago, al borde del llanto.

-En este pueblo no tienes que demostrarle nada a nadie, ya que nadie quiere ver. Simplemente guárdate el llanto y el odio propio para cuando no puedas brindar. Allí, quiebra tu voz mientras te cortas la garganta.-

El mago le tiró monedas al vago y volvió al circo. El mismo se encontraba sin espectadores, pero la sorpresa del mago fue enorme al ver que allí se brindaba el espectáculo, igualmente. Los leones abrían las fauces y los domadores jugaban allí adentro un picadito de papi fútbol mientras la mujer barbuda se paseaba con un gran escote, y los enanos paseaban en cuclillas. Hermosos shows, divertidísimos, felices y cooperativos. El mago decidió no actuar, ya que el llanto de emoción le nublaba la vista. Se quedó en silencio y se sentó en las gradas a disfrutar del show que ninguno de nosotros quiso ver, pues todos los visitantes son pedantes y estúpidos. No sé más del mago este, y espero se haya suicidado con el tallo más chico de Jazmín que haya encontrado, en un verdadero acto de magia.

LAS IDEAS, NO SE MATAN.

Los Rapjakt

Martes, Julio 17, 2007

Se consolaban con volver tras la puesta del sol a su pequeño hogar, los duendes del bosque perteneciente a la tribu de los Rapjakt. Los Rapjakt eran seres pacíficos y traviesos, que podían manejar las distintas energías bajas de la naturaleza brindada por transiciones hacia la muerte, rayos “nocivos” del sol, materia oscura, etcétera, para conseguir todas las cosas que los duendes deben conseguir, como recuperar el tiempo que se perdió, disfrutar de la luz solar (y reciclar los rayos malditos por el éter, que no es tan perfecto como dicen que es), hacer bromas pesadas, entre otras miles de cosas.

Como ya se ha dicho, los Rapjakt son una tribu pacífica de duendes, pero no son idiotas, y como todo ente no-idiota, tienen un enemigo natural (en este caso: La noche y su Reina Selene).

Los Rapjakt tenían un odio terrible para con la noche, con decirles que todas las mañanas salían de su hogar, para buscar el punto débil de tan imponente oponente. Así corrían de un lado al otro aprovechando las energías, deseando que no oscurezca sin antes haber derrotado a la reina Selene, pero resultaba casi imposible destronar (así sea con la muerte) a una reina físicamente lejana.

No había discusiones entre ellos. Más bien había intercambio de opiniones y bromas pesadas que fortalecían a la cultura singular de una tribu sedentaria de Duendes poderosos. Sin embargo, cuando el sol se ponía, la tristeza en sus caritas denotaba un fracaso insufrible e insostenible. Tal vez era la envidia, o las ganas, de poder iluminar en la noche. O simplemente mero capricho, el hacer y deshacer para destruir lo que no debe de ser destruido.

Una vez uno de ellos propuso odiar a la noche con todo su corazón (o lo que sea que tengan latiendo y bombeando sangre) mientras se encerraban en castillitos de energía, en pequeños grupos, y gimoteaban y lloraban clamando la muerte de Selene; y los demás Rapjakt, quienes eran bastante influenciables, accedían a esas ideas descabelladas y románticas que sólo un Rapjakt puede tomar en serio, y creaban sus castillitos de energía, sin obtener ninguno de los objetivos impuestos.

Jugaban a creer y a crear, pero nada los satisfacía, pobres Duendes Rapjakt, Sedentarios y tristes, que se consolaban con volver tras la puesta del sol a su pequeño hogar, los duendes del bosque perteneciente a la tribu.

Phenomena impulsiva

Martes, Julio 17, 2007

Este texto nos lo facilitó/creó/compartió un amigo de la casa (Ang)

Disfruten de lo que es, y de lo que debe ser.

-Comienzo-
Cuantas veces añoraste ese cielo carmesi,de tardes interminables en el paraiso del Eden.Riendote como si tu estomago fuera a estallar,como si todo lo que te rodeara fuera un mero escenario de una vida feliz.
Como pasan aquellos años que no te dejaron escapar,esos que te encierran, te ahogan te asesinan.
Acaso ellos te mataron alguna vez?
Porque todos morimos mas de una vez…
Pero sin embargo, el cuerpo se rehusa a descansar.
Quien contaba aquellas historias fantasticas de heroes y princesas, de malos y buenos.
Quien fue aquel que te dejo morir.
Icaro,sin alas lloraste al final de tu existir.Derrotado caias, y tal vez, en algun momento fuiste una mente de secretos y acertijos que se derriten con vos, algunos por siempre sin resolver.
Y todas estas incoherencias toman significado cuando el momento se acuerda, se pacta para decirte una vez mas que el siempre tuvo la razon.
Una phenomena impulsiva que corroe los pensamientos, sentimientos, ilusiones.
Porque todos morimos alguna vez…
Pero sin embargo, el cuerpo se rehusa a descansar.
Prosas versos y sonetos ya inventados.
Un alma. Mil mentes.Y el tiempo.
Un alma que sabe lo que ve.
Mil mentes que no saben que pensar.
Y el tiempo que me pisa los talones
diciendome al oido:
“Es hora de descansar”

“ang

-Fin_

El viejo, el nuevo y el que no se puede ser

Lunes, Junio 25, 2007

No supe comenzar a describir mi vivencia hasta que empecé a hacerlo. Ya para ese entonces mis recuerdos perecían en un profundo mar de lágrimas y espanto, pero también de esperanzas. Así la humanidad misma me recordaba quién era, en mis recuerdos, y me formaba de alguna manera una coraza que se asemejaba al abrazo más sentido, al cariño tan preciado.

Por eso decidí contarle mi experiencia. Porque es usted, acaso más que yo, un ser humano, un ser, hermano, compañero de presencias y ausente en las falencias. Así uno compara los éxitos con el fracaso, y por contraste (local o visitante) consigue conformarse con deducciones poco reales. Todos mis triunfos son fracasos para el típico ganador. No obstante no pienso bajar los brazos en mi mediocridad. Heme aquí vomitándole mi verdad.

Nunca voy a poder olvidar cuando nos enfrentamos cara a cara con ese estúpido y querido mediocre. “Fíjese lo que hace, que esto lo puede lastimar” me recomendó, sin saber siquiera cómo disfruto del dolor. Soy de los que creen que se debe permitir la libre expresión, hasta que abusan de ella y dicen lo que piensan. Ojo, no confunda mi postura con la de una persona cerrada, ya que estaría catalogándome, estructurándome, y no me gusta que me opriman.

Le respondí con mi típica sonrisa burlona (la cuál es más recordable que mi rostro) “no se haga problema Jaime, que acá tengo todo lo necesario como para defenderme. Además ya me jugué con cosas peores…usted duerma sin frazada”. Juro que casi le digo “Cerrá el culo, mariconazo”, pero me pareció poco ortodoxo, una falta total de respeto.

//Comienzo del relato

Decidí ir al encuentro del gran Ojo crítico, quien me esperaba ansioso hacía mucho tiempo. Realmente la cita eran unas semanas antes pero me gusta dejar esperando a todo aquel que no merezca mi presencia.

Allí me encontré, de pie frente al Ojo. El mismísimo observó mi rostro y no encontró nada allí. Me sentía victorioso, orgulloso de mí mismo y mi actitud, hasta que La Voz relató:

Voz: “Estamos ante el pecador”

//Observo al Ojo fijamente, y recibo la voz desde un costado.

//Sabía que el Oyente se encontraba ahí. Siempre está aunque no lo veas. Era mi abogado de ficción, o más bien, aquel compañero incondicional que te brinda el apoyo del silencio, el apoyo que no defrauda jamás.

JD: “Sistema nervioso central, totalmente colapsado ante la incertidumbre. Permanecer en silencio y simplemente ser sólo me ayuda a mí mismo. Todos sabemos por qué estoy acá, y a nadie le importó que me haya demorado semanas. Esto, sin dudas, me obliga a creer que mi presencia era deseada y tal vez necesaria. También somos inconscientes, y refuten si me equivoco, de mi fugaz permanencia. Tengo cosas que hacer, Oyente. Hágales conocer estos planteos. Y también coméntele al Ojo que no voy a mostrarme ante él. Simplemente trataré con lo Sensible y con la Voz, a través de usted, Oyente.”

//Nada podía decirme el Oyente. Sólo era el medio para los receptores. Sin él no soy nada, y es acá cuando noto que sin el lenguaje, no existo

El ojo se cerró despacio, y la oscuridad se apoderó del cuarto. Un frío extraño, incómodo, recorría la sala. El silencio se apoderaba de todo lo que me rodeaba e incluso de mí mismo.

No soy para nada paranoico, y de alguna manera quedó demostrado cuando, a pesar de estas negativas circunstancias, logré aprovecharlas para un uso personal. En el medio del silencio, cerré mis ojos y te recordé. No puedo memorizar qué venía a mi mente. El llanto se apoderó de mí, ahogando los recuerdos que más necesitaba y sacando a flote aquellos que me ayudarían a soportar una vez más el tan amado dolor.

Voz: “Usted ha olvidado quien es, pecador. No es un Ser, ni tampoco un hermano. Usted le falta el respeto a sus cofrades, malgastando el tiempo de todo aquel paciente que se fuerce a escucharlo”

//COLERA

JD: “BLASFEMIAS. NO POSEE LA INFORMACION CORRECTA O HACE MAL USO DE LA MISMA”

//Tranquilidad

JD: “Disculpe Oyente, usted no es el culpable. Permítame completar una idea. Yo no soy nada sin aquel paciente, sin embargo no fuerzo, bajo ningún concepto, a que me oigan. Soy aquel silencio que va de boca en boca. El silencio del hipócrita. Aquel sin futuro, con el pasado olvidado, pero con el presente eterno. Imposible que me olvide de quién soy, si es mi esencia cotidianamente. Tampoco voy a olvidarme de quién fui, si soy aquel también. Nunca dejaré de extrañar al que no puedo ser (siempre me acompaña en el crecimiento, en el anhelo y en el amado dolor).

Gracias por oírme Oyente, pero yo ya no tengo palabras. Los dejo con mi silencio, quien sabrá escucharlos mejor que yo, y vendrá a mis oídos con la información para comentármela en todo momento. Cuenten con eso, “Cofrades””.

Retirada por la puerta principal. Corrí velozmente hasta el aeropuerto más cercano con esta historia pero ya era demasiado tarde. No te encontré y estabas por los aires, volando junto al tiempo, y me quedé ahogándome entre tanto recuerdo.

//Booleano. Si no vuelves, no sucede nada. Caso contrario, se lee lo siguiente:

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Hay tantas cosas para decirte al oído y con un beso. Son cosas que debía de haber hecho el yo viejo, el joven anciano que permanece en mi memoria. Paradojas! Como la de envejecer con los años nuevos. Decir que una actitud es vieja porque fue pensada cuando se era más joven es irónico. Las ideas nuevas se dan cuando uno es nuevo, y luego se deforman.

El joven, que debió de besarte en un beso infinito, en sólo uno e infinito, se dejó hundir en las aguas sin saber nadar. Hoy, en tu retirada, te espera paciente en el recuerdo, y a veces te ve bajando desnuda, y nadar junto a él entre las aguas, con el silencio acompañándolos y retorciéndose los labios entre nudos con olor a alelíes.

En caso de que vuelvas, el joven será viejo, y el nuevo será otro, con el viejo y el nuevo y el que no puedo ser.

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Alejarse no es sólo dejar de mirar.

Jueves, Junio 14, 2007

Tal vez una de las historias que más miedo me dé.

Suponía una tristeza melancólica por lo que nunca viví, esa noche otoñal que me deparaba sorpresas. Mis ojos estaban vacíos horas antes del acontecimiento, y yo no lo notaba, pues me es imposible adentrar en mi mirada y concentrarme en mí. Es un problema que tengo desde siempre, el hecho de querer ver más allá de mi persona para descubrir al mundo.

Es que cada vez que me veo, las miserias me agobian. Puedo pasar horas viéndome, que sólo serán miserias las sentidas. No quiero, querido amigo, dar lástima con esto. No! Nunca, faltaba más. Mi intención es compartir un sentimiento humano con usted, quien, si está loco como yo, habrá sentido y vivido lo mismo más de una vez.

Decía que, lamentablemente, sólo veo miserias y algún que otro recuerdo, cuando consigo sumergirme en mi persona. Pero, también, muy de vez en cuando, alguna virtud aparece, manchando de mierda todo eso que veía. ¿Para qué aparece? ¿Es necesario que aparezca, si lo único que logra es hacerme sentir bien? Es como si su función fuese decirme “Vamos negro, no es tan malo ser vos.”. Irónico y triste es mi pensar.

-El problema de enfriar mi alma es que luego de un tiempo queda entumecida, y hasta muerta… -

Esa noche, decidí recostarme horas antes del grato acontecimiento que sucedió de sorpresa. Entre el cansancio del día, el cansancio de la vida, y lo harto que mi mente me tenía, los ojos se me cerraron, casi automáticamente, y mi mente colapsó como dentro de una explosión de dolor.

Vi entrar a una hermosa mujer, que se tapaba con unas mantas naranjas, y la luz entrante por la ventana jugaba con ella y sus sombras. Eran uno, y yo, afuera de todo. Era ella, la luz, las mantas, uno; y yo fuera del todo. Eran ella, la luz, las mantas, mi vida, mi dolor, aquellas virtudes mías, y mi mirada; y yo fuera del todo.

Le pregunté “Quién eres, compañera de la noche, síntesis de vidas, procuradora de libertades!” y ella sólo dejó que su sonrisa se muestre, nada más. Imploré “Ven conmigo en este viaje lunático a las afueras de mi cuerpo, para comprender un poco más mis miserias, mi dolor!” Pero ella se dedicó, solamente, a cantar con su voz de sirena y embellecer mis miserias, acariciar mis dolores. Me hizo comprender que, también, yo estaba allí, con su manta y mi mirada, con su silueta y mis sueños. Sin embargo, no quise, juro que no. Por eso desperté del sueño que más bien fue letargo causado por la toxicidad de los amores mentirosos.

El timbre de mi casa sonó, y supuse que aquello me había despertado. Es decir, tal vez había estado tocando incesantemente antes, y recién ahora despierta a mi vida el ruido escalofriante de un timbrazo frío e insípido. Atendí el portero, y el dolor que sentí fue inconmensurable al oír, del otro lado, un hermoso canto de sirena…

Bajé corriendo, ahogado en llanto, a abrirle a esa persona que no veía hace vidas, y al llegar a la puerta, y correrla del paso, noté que fuera de allí estaba el mundo, todo. Y yo fuera del todo…

Sabado, Junio 9, 2007

Una leve brisa libertaria me refrescaba la nariz…

Y vos, estabas por ahí

presenciando lo que fue

perecer de soledad

en el circo, en la ciudad.

Y vos…pretendiendo acompañar

todo lo que resultó ser conciencia…

comenzaste a perseguir

todo lo que quería morir…

//Sabías que así, no se puede vivir, pero sos impaciente y ansiosa.

El mundo me observaba actuar

Pero entre actos, me dedicaba a gritar.

No pedía auxilio ni retrocedía

(era la estructura la que me carcomía.)

Y la carpa circense se encendió, repentina

y entre gritos, la gente (temerosa) aplaudía.

Al final acompañaste en su muerte al desdichado

Que ahora debe soportarte en su vuelo inmaculado.

//Mejor no sigas sonando, ya que no dejás escuchar el latido de su corazón.

Como un cáncer, nos vamos, aplaudidos por aquellos que se incendian dentro de la carpa.

Como un cáncer, volveremos…?

Sabado, Junio 9, 2007

Bienvenido, pase. He aquí una muestra de irrealidad plena. Una escapatoria a la mentira.

Busque. Dentro suyo también hay un poco de esto.

Tal vez, incluso, esto sólo exista dentro suyo…

Un lugar en el cuál no hay olor a amor ni a odio. Hay olor a autenticidad entre tanto careteaje. Es el simple hecho de ser y existir.

Donde los sentimientos no tienen explicación… ni con imágenes, ni con palabras.

Acá, la mente se da la libertad de jugar, y los prejuicios nos la escabian.

3 Horas Atrasados

Sabado, Junio 9, 2007
Estar tres horas atrasados no es desentenderse de la realidad, para nada. Es desestructurar el tiempo y remodelarlo nuevamente. Enterarse del presente en el pasado. Desconocer lo sucedido por momentos.Vivir tres horas atrasados es la normalidad plena del distinto, del ajeno. Compenetrarse en objetivos particulares que pueden no ser reales, sino ideales, y trabajarlos, anhelarlos, admirarlos.

Tres horas antes, estaba viendo tu presente. Tres horas atrás ya sabía qué estabas haciendo justo ahora.

Horas atrás me dí cuenta, que el tiempo no existe. Que te apuran con mentiras. Que no somos lo que quieren que seamos, sino lo que querramos ser. Todo lo podemos pensar si nos tomamos tres horas.

Vivimos en un tiempo en el cuál el presente no existe, sin el pasado y el futuro. Conceptualizando la eternidad, comprendemos que nosotros vivimos tres horas atrasados. Y ustedes, si quieren, también…